Con más de diez años de experiencia en el diseño de cejas y la micropigmentación, Wendy Lorca ha construido un estilo propio basado en la naturalidad, la técnica y la personalización absoluta de cada mirada.
Detrás de cada mirada diseñada con precisión hay una historia de vocación, aprendizaje y constancia. La de Wendy Lorca, fundadora de El estudio de la mirada, es también la historia de cómo la técnica, el dibujo y la sensibilidad estética pueden converger en un proyecto que hoy es referente en Valencia.
Este artículo recorre su trayectoria, su filosofía de trabajo y la visión que la ha llevado a diferenciarse en un sector en constante evolución.

De la delineación industrial al diseño de cejas
Aunque hoy su nombre está directamente ligado al mundo de la estética, los inicios profesionales de Wendy Lorca fueron muy distintos. Nacida en Valencia, estudió Delineación Industrial, una formación que, aunque no terminó convirtiéndose en su profesión principal, marcó profundamente su manera de trabajar.
Con el tiempo, comenzó a introducirse en el sector de la estética realizando tratamientos como depilación láser, lifting de pestañas e higienes faciales. Sin embargo, el punto de inflexión llegó en 2015, cuando realizó su primera formación en microblading.
“En cuestión de tres o cuatro meses dejé todo lo demás y dediqué todo mi tiempo al microblading”, recuerda.
La repercusión fue inmediata. Su trabajo empezó a destacar en Valencia y, casi sin buscarlo, Wendy encontró el camino que definiría su carrera profesional.
La filosofía de El estudio de la mirada
El nombre del proyecto no es casual. El estudio de la mirada define exactamente aquello que mueve a Wendy: observar, analizar y diseñar cada ceja como una pieza única.
Lo que diferencia a su estudio de otros centros especializados no es solo la experiencia acumulada durante más de una década, sino una base técnica poco habitual en el sector. Los conocimientos adquiridos en delineación —dibujo a mano alzada, medidas, simetría y proporciones— se han convertido en un valor diferencial aplicado al diseño de cejas.
La filosofía que guía su trabajo es clara:
- La naturalidad como base
- La sinceridad absoluta con cada clienta
- Aplicar siempre la regla de “lo justo y necesario”, dejando margen para evolucionar el resultado si es necesario cuando vuelven al retoque del mes.
Esto se traduce en decisiones cuidadosas sobre el tono del pigmento, el grosor y la densidad, evitando resultados forzados y priorizando la armonía del rostro.
Personalización, confianza y reconocimiento
Si hay algo que Wendy tiene claro es que la personalización lo es todo. Cada tratamiento comienza con una valoración exhaustiva que tiene en cuenta los rasgos, los gustos, las necesidades y, sobre todo, los miedos de cada cliente.
Los servicios más demandados del estudio reflejan esta filosofía:
- Microblading, el tratamiento con el que nació profesionalmente
- Método EDM, un protocolo propio creado en el estudio, que las clientas valoran especialmente por su enfoque totalmente personalizado
El impacto del trabajo va más allá de lo estético. Muchas clientas experimentan un aumento directo de su autoestima al verse con un rostro más cuidado y rejuvenecido.
«Ver su rostro más cuidado y armonioso les aporta seguridad y, a muchas de ellas, la comodidad de no maquillarse las cejas a diario”, explica Wendy.
La profesionalidad y el reconocimiento de antiguas clientas han convertido al boca a boca en el gran aliado del estudio. Hasta el punto de que su estilo de ceja es ya reconocible:
“Han llegado a contarme varias clientas que las han parado para preguntarles si las cejas se las había hecho Wendy de Valencia “ 100% verídico
Retos, evolución y proyectos de futuro
Emprender en el sector de la estética también implica desafíos constantes. Para Wendy, el mayor reto es seguir en cabeza en un sector altamente competitivo y en continua evolución.
Mirando al futuro, su proyecto pasa por compartir todo lo aprendido. Uno de sus grandes objetivos es ofrecer formaciones de nivel medio dirigidas a profesionales que no terminan de sentirse satisfechas con sus resultados y buscan perfeccionar su técnica.
Todo ello, sin dejar de hacer crecer El Estudio de la mirada y ampliar los tratamientos que ya forman parte del día a día del centro.